En el verano de 1997, mientras revisaba el cobertizo en el patio trasero de la casa de mis padres, descubrí un viejo tocador de madera, rayado y sin espejo (si es que alguna vez tuvo uno). Ese viejo tocador tenía una historia que contar que quizás nunca más sería escuchada por nadie de no ser que alguien le prestara su voz. Me enteré que había sido propiedad de mi bisabuela Della Ransom-Pratt, nacida en 1873. Pedí permiso para intentar restaurar su terminación, y después de ocho horas de lijar y volver a lijar, aplicar un par de capas de tinte de nogal y un hermoso acabado de poliuretano satinado… ¡Eureka! ¡Quedó restaurado!

Claro que un tocador no puede hablar ni mucho menos contar una historia. Pero ese antiguo mueble ya restaurado brinda a nuestra familia la oportunidad de contar la historia de una mujer fuerte y decidida que en el siglo XIX supo criar una familia con siete hijos entre los campos de maíz y algodón de Tennessee. Ella y mi bisabuelo fueron roca y refugio para sus nietos, mi padre entre ellos.

Como fieles, todos fuimos renovados en Jesucristo al ser salvados. Pero los desafíos constantes de nuestra condición humana y la vida diaria tienen su efecto en nosotros.

La restauración es el proceso de devolver a su estado original algo que se ha visto disminuido por el paso del tiempo, pruebas o tribulaciones. Del mismo modo que un viejo mueble que ha visto mejores días, un cristiano puede sufrir el efecto de las circunstancias de la vida. Cristo es nuestro único redentor de las consecuencias temporales y eternas de nuestros pecados personales. ¡Él es nuestra salvación! 2 Corintios 5:17 dice: «Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!» Como fieles, todos fuimos renovados en Jesucristo al ser salvados. Pero los desafíos constantes de nuestra condición humana y la vida diaria tienen su efecto en nosotros. La salvación no puede perderse jamás, pero nuestras mentes y corazones a menudo claman por una renovación espiritual y emocional.

Dios nos escucha y responde. En el salmo 23:3 David identifica a Dios como aquél que «restaura mi alma». ¡En efecto, Él es el único que puede renovarnos! Lo único que tenemos que hacer es ponernos en el lugar adecuado para pedir y recibir. Puede ser que necesitemos un par de lijadas para que nuestra belleza más profunda vuelva a ser visible. Pero recuerda que la restauración es una de las especialidades de Dios. Él quiere que tu historia sea escuchada una y otra vez, porque le traerá gloria y alabanza.  [John Rushing. Pastor del ministerio para adultos]

 

RECUERDA

Al leer un verso o pasaje bíblico, pregunta y responde las siguientes cuatro preguntas:

  1. ¿Qué dice este pasaje acerca de Dios?
  2. ¿Qué dice este pasaje acerca del hombre?
  3. ¿Hay en este pasaje ejemplos a seguir?
  4. ¿Existe en este pasaje algún mandamiento a obedecer o algún pecado a evitar?

A continuación del pasaje diario de la Biblia encontrarás una sección que comienza con “Yo…» Se incluye para ayudarte con la pregunta 4, para considerar tus acciones personales de obediencia basadas en lo que acabas de leer y aprender. Luego de esto, deberás orar a Dios para expresar tu compromiso.

 

Día 1 – Isaías 40:28-31
«El Señor es el Dios eterno, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga, y su inteligencia es insondable. Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil. Aun los jóvenes se cansan, se fatigan, y los muchachos tropiezan y caen; pero los que confían en el renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.»

Yo…
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Día 2 – Salmo 40:1-5

«Puse en el Señor toda mi esperanza; él se inclinó hacia mí y escuchó mi clamor. Me sacó de la fosa de la muerte, del lodo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme. Puso en mis labios un cántico nuevo, un himno de alabanza a nuestro Dios. Al ver esto, muchos tuvieron miedo y pusieron su confianza en el Señor. Dichoso el que pone su confianza en Él y no recurre a los idólatras ni a los que adoran dioses falsos. Muchas son, Señor mi Dios, las maravillas que tú has hecho. No es posible enumerar tus bondades en favor nuestro. Si quisiera anunciarlas y proclamarlas, serían más de lo que puedo contar.»

Yo…
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Día 3 – Jeremías 29:11
« Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.»

Yo…
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Día 4 – Mateo 11:28-30
« Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana.»

 

* Un yugo era la instrucción y enseñanzas de un líder espiritual.

Yo…
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Día 5 – Salmo 103:10-14
« No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades. Tan grande es su amor por los que le temen como alto es el cielo sobre la tierra. Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente. Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos. Él conoce nuestra condición; sabe que somos de barro.»

Yo…

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