Parte 5 | Más grande de lo que pensamos

14 de junio de 2026

Pastor Juan Carlos Heredia

¿Qué hacemos cuando Jesús no actúa como esperamos?

Jesús demuestra Su amor no haciendo lo que esperamos, sino lo que necesitamos.

  • Juan 11:3-6 3 Las hermanas entonces mandaron a decir a Jesús: “Señor, el que Tú amas está enfermo.” 4 Cuando Jesús lo oyó, dijo: “Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por medio de ella.” 5 Y Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro.6 Cuando oyó, pues, que Lázaro estaba enfermo, entonces se quedó dos días más en el lugar donde estaba. 

Jesús vino para resolver nuestro problema más grande, en vez del más inmediato.

  • Juan 11:14,15 14 Entonces Jesús, por eso, les dijo claramente: “Lázaro ha muerto; 15 y por causa de ustedes me alegro de no haber estado allí, para que crean; pero vamos a donde está él.”

Aunque Jesús no siempre nos ofrece una explicación, sí nos ofrece Su presencia.

  • Juan 11:21-24 21 Y Marta dijo a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. 22 “Aun ahora, yo sé que todo lo que pidas a Dios, Dios Te lo concederá.” 23 “Tu hermano resucitará,” le dijo Jesús. 24 Marta Le contestó: “Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.” 

Jesús no solo tiene la resurrección. Él es la resurrección

  • Juan 11:25-27 25 Jesús le contestó: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá, 26 y todo el que vive y cree en Mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?” 27 Ella Le dijo: “Sí, Señor; yo he creído que Tú eres el Cristo (el Mesías), el Hijo de Dios, o sea, el que viene al mundo.”

Jesús tiene el poder para ofrecer una solución y también la compasión para acompañarnos en ella.

  • Juan 11:32-36 32 Al llegar María adonde estaba Jesús, cuando Lo vio, se arrojó a Sus pies, diciendo: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.” 33 Y cuando Jesús la vio llorando, y a los judíos que vinieron con ella llorando también, se conmovió profundamente en el espíritu, y se entristeció. 34 “¿Dónde lo pusieron?” preguntó Jesús. “Señor, ven y ve,” Le dijeron. 35 Jesús lloró. 36 Por eso los judíos decían: “Miren, cómo lo amaba.” 

Jesús se aseguró de que la muerte no tuviera la última palabra.

  • Juan 11:41-44 41 Entonces quitaron la piedra. Jesús alzó los ojos, y dijo: “Padre, Te doy gracias porque Me has oído. 42 “Yo sabía que siempre Me oyes; pero Lo dije por causa de la multitud que Me rodea, para que crean que Tú Me has enviado.” 43 Habiendo dicho esto, gritó con fuerte voz: “¡Lázaro, sal fuera!” 44 Y el que había muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: 

Cuando Jesús parece llegar tarde, es porque está haciendo algo más grande de lo que pensamos.