Parte 7 | El secreto para una vida fructífera
28 de junio de 2026
Pastor Juan Carlos Heredia



Vivimos obsesionados con los resultados.
Más esfuerzo no garantiza una vida fructífera, pero sí una vida agotada.
Jesús es la única fuente de una vida verdaderamente fructífera.
- Juan 15:1 Yo soy la vid verdadera, y Mi Padre es el viñador.
Dios nos poda, no para lastimarnos, sino para hacernos más fructíferos.
- Juan 15:2,3 2 Todo sarmiento que en Mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto. 3 Ustedes ya están limpios por la palabra que les he hablado.
Solo permaneciendo en Jesús podemos vivir una vida fructífera.
- Juan 15:4,5 4 Permanezcan en Mí, y Yo en ustedes. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco ustedes si no permanecen en Mí. 5 Yo soy la vid, ustedes los sarmientos; el que permanece en Mí y Yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de Mí nada pueden hacer.
No es lo mismo estar cerca de Jesús que estar unido a Jesús.
- Juan 5:6 Si alguien no permanece en Mí, es echado fuera como un sarmiento y se seca; y los recogen, los echan al fuego y se queman.
Permanecer en Jesús transforma nuestros deseos y, con ello, nuestras oraciones.
- Juan 15:7 Si permanecen en Mí, y Mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y les será hecho.
El fruto nunca apunta a nosotros; siempre glorifica a Dios.
- Juan 15:8 En esto es glorificado Mi Padre, en que den mucho fruto, y así prueben que son Mis discípulos.
Una vida fructífera no consiste en producir para Jesús, sino en permanecer en Jesús.