Satisfaciendo las necesidades físicas y espirituales en todo el mundo.
Sugar Creek está entrando en la historia inacabada de Dios a lo largo del río Amazonas al satisfacer necesidades físicas y compartir la esperanza del evangelio a través de misiones médicas. Este ministerio no se trata solo de atención médica; es una plataforma para que tanto nuestra familia de iglesia como las comunidades ribereñas se encuentren con Jesús de maneras tangibles.
Sugar Creek se asocia con Medical Missions International para servir a aldeas indígenas a lo largo del Amazonas, donde la atención médica básica a menudo está fuera de alcance. Un barco especialmente equipado ahora funciona como una clínica flotante, lo que permite que los equipos atraquen en los muelles de las aldeas y comiencen a atender pacientes en unos treinta minutos, en lugar de pasar horas transportando equipos en canoas y lanchas rápidas. El barco tiene tres niveles: espacio para la tripulación, espacio para el personal de misión, y un nivel inferior que sirve como clínica completa, con áreas de triaje, consultas médicas, odontología, farmacia, nutrición, optometría, educación para la salud e incluso una sala de procedimientos. Cada pasillo, silla y mesa de examen existe con un solo propósito: servir a las personas en el nombre de Jesús y abrir puertas a conversaciones sobre el evangelio.
En aldea tras aldea, la atención médica se convierte en el puente hacia personas dolidas y historias quebrantadas. Una silla de ruedas para una mujer que había pasado años arrastrándose por el suelo, o la atención urgente para otra que llegó con una herida grave y sangrante, transforma una visita a la clínica en un momento sagrado donde el tiempo de Dios es inconfundible. Los equipos hacen más que tratar síntomas; se quedan, escuchan, oran, regresan para ver a los pacientes y comparten la esperanza de Cristo usando herramientas como los Tres Círculos para explicar el quebranto del mundo y el rescate que se encuentra en Jesús. La medicina es el medio, pero la misión es tocar corazones con el evangelio e invitar a las personas a la historia más grande de Dios.
Esta obra también es una plataforma para que los miembros de Sugar Creek vayan en misión: individuos, parejas e incluso familias con adolescentes. Servir en el Amazonas fortalece la fe, expone a las personas a diferentes culturas y creencias, y les da un asiento en primera fila para ver lo que Dios está haciendo entre quienes tienen profundas necesidades físicas y espirituales. Para muchos, un viaje por el Amazonas se convierte en el momento en que la fe pasa de la teoría a la acción. Descubren que sus habilidades—médicas o no médicas—pueden ser usadas por Dios como parte de una historia mucho más grande que Él ha estado escribiendo desde la eternidad hasta la eternidad.
La misión de Sugar Creek es amar y guiar a todas las personas hacia una nueva vida en Cristo, y el río Amazonas es uno de los lugares donde esa misión se vive con todo color. Cada viaje, cada día de clínica, cada paciente es un recordatorio de que somos parte de una misión inconclusa, una historia que Dios sigue escribiendo en estas comunidades ribereñas hasta que Cristo regrese. Este ministerio invita a las personas de Sugar Creek a salir de su zona de comodidad, subir al río y entrar en la gran historia de Dios. La atención médica abre la puerta, el evangelio transforma vidas, y los creyentes comunes tienen el privilegio de participar en lo que Dios está haciendo en el Amazonas.